viernes, 20 de abril de 2012

Visiones de España desde la Filosofía de la Historia



Don Julio De la Cruz es Licenciado y Master Doctorado en Filosofía y Letras, pero ante todo es un camarada y amigo que ha tenido a bien escribir el siguiente artículo que me gustaría compratir con los lectores de este blog. Espero que sea de su agrado. Por supueso no quiero desaprovechar la oportunidad de agradecerle esta colaboración que confío no sea la última.  

Visiones de España desde la Filosofía de la Historia 
Por Julio de la Cruz

UNA MÍSTICA COMÚN

Al margen de las ideologías políticas, no todos los españoles tenemos la misma concepción de España como sujeto de su propia Historia, aunque cuántos aquí nos reunimos en torno a este blog participemos, junto con tantos otros, en una mística común de la idea de patria.

Tampoco nuestros más caracterizados intelectuales, aún compartiendo casi todos el mismo sentimiento, nos han transmitido su “idea de España” de la misma manera, ni, por supuesto, con la misma vibración en las cuerdas vocales de su voz literaria. Graves o agudas, altas o bajas, armónicas o estridentes, queremos traer hoy aquí algunas de esas voces representativas en un difícil ejercicio de síntesis a que nos obliga el medio que utilizamos y sin irnos, en general, más allá del todavía, históricamente hablando, nuestro contemporáneo siglo XX.

ESPAÑA DESDE LA INTERIORIDAD

Hay, en primer lugar, en la visión de España, una postura centrípeta –ir adentro- frente a una postura centrífuga –alejarse del centro para ir afuera-o, para hablar en fácil, una postura intimista frente a otra más exteriorizada.

Característica de la primera o intimista es la consideración de Unamuno con sus conceptos de “casticismo” e “intrahistoria”, sublimemente elevados a realidad ontológica en la explicación del ser patrio. “Casticismo” es entraña propia e íntima, sin adherencias, de donde todo mana; “intrahistoria” es el dentro de la historia y, por lo tanto, la verdadera historia, un a modo de subconsciente donde se aloja lo más profundo y auténtico. “Que inventen ellos” -o sea, los europeos y americanos del norte-, grita con vehemencia el rector de Salamanca. Y es que para Unamuno la verdadera filosofía del ser español está en el Quijote y en los dramas de Calderón.

Postura igualmente centrípeta o intimista es la de Ganivet. En su “Idearium español” cree Ganivet encontrar la esencia de la patria en su propia interioridad, sin necesidad de empresas exteriores. “Noli foras ire, in interiori homini habitat veritas” [1] , repite con San Agustín el escritor granadino dirigiéndose a la patria. La verdadera potencialidad de España está aún virgen y se realizará cuando concentre en ella misma sus energías creadoras en lugar de dilapidarlas en aventuras externas. A esta postura la calificamos nosotros con el nombre de “virginismo”, recogimiento interior sin libidinosas expansiones.

La desviación patológica de estas actitudes desatentas a la acción de España extramuros la encontraríamos en el “comunismo apátrida” y en posturas que cabe acoger bajo la rúbrica de “nihilismo” que hoy no vamos a tener espacio para considerar. Desviación igualmente patológica, pero en el reverso de aquellas nihilistas, nos parece la “nostalgia renacentista” de Menéndez Pelayo, que no concibe España sino con la vuelta retrógrada a los valores de Juan Vives, el padre Vitoria, Melchor Cano o Fray Luis de León. Estatismo y fijismo en contra de todo dinamismo y evolución caracterizan, pues, esta postura del polígrafo santanderino, sólo que aquí la querencia de concebir a España en la plenitud de su centro se produce en un momento –son los siglos de oro- en que la nación, además de en el alma y el pensamiento, manda en la plaza.

Otras visiones de España que se sitúan en la esfera de su intimidad, a partir ahora del español concreto de carne y hueso, podrían apuntarse en Menéndez Pidal, propenso a establecer caracteres fijos del ser español, como sobriedad, idealidad o individualismo –también lo hará Salvador de Madariaga-, o García Morente, que dibuja en la figura del “caballero cristiano” el espejo del español esencial, un a modo de traje serio y hondo de la caricatura folclórica que hace creer al turista que todos los españoles somos toreros.

ESPAÑA DESDE LA EXTERIORIDAD

En la acera de enfrente de estas concepciones centrípetas o ir al adentro, se alza el edificio de los “centrífugos” o ir al afuera, donde viven aquellos que ven la esencia de la nación no desde su ser íntimo sino en su función de relación exterior. Moran aquí muchos inquilinos en el barullo de la calle, lejos de las tranquilas aldeas de Unamuno y de Ganivet o del exilio dorado en el tiempo de Menéndez Pelayo. Ahora bien, esa relación exterior puede ser de “proyección”, es decir, de impulso hacia delante, o de “inyección”, es decir, de recepción de alguna sustancia ajena en el propio organismo.

LA PROYECCIÓN DE ESPAÑA

La proyección, o impulso hacia delante, siempre se reviste de flor épica y galas imperiales. Ilustración de lujo es el penacho de vistosas plumas de la idea imperial de Carlos V y la monarquía austríaca que tiene, a su vez, la mejor de sus rosas en el verso famoso de Hernando de Acuña “un monarca, un imperio y una espada”, en espera de que, algo más tarde, perdida la izquierda “para mayor gloria de la diestra”, sean alzadas en todo su esplendor en la mano inmortal de Miguel de Cervantes, soldado de Lepanto, en “la mayor ocasión que vieron los siglos”.

Es inevitable, volviendo a nuestro tiempo, no fijarse en la frase rotunda y romana de José Antonio “España es una unidad de destino en lo universal” para poder entender la esencia de la patria en su vocación de proyección. Toda ella es, a un tiempo, gala imperial y épica flor, sin necesidad de poeta que la cante. Distintas formulaciones de esta idea tan grande como sencilla nos la dan la “Idea de la Hispanidad” de Maeztu, la “Mística del Imperio”, azul y nacional, en nuestra guerra civil, frente a la roja internacional “Mística del Pueblo” –tan interesante, por otra parte, en la inteligencia poderosa de Antonio Machado-, o “la Conciencia Hispánica” de Rubén Darío, español de Nicaragua, que va mucho más allá de sus “ínclitas razas ubérrimas, sangre de Hispania fecunda” como es generalmente conocido el vate de “Prosas profanas”.

LA INYECCIÓN DE ESPAÑA

Pero frente a esta proyección o impulso hacia delante que, como hemos visto, va siempre ligada a la idea de Imperio, ya sea imperio real o imperio espiritual, tenemos el punto de vista de España como receptora, o, como antes categorizábamos, como inyección o introducción de sustancia ajena en su organismo vivo. Es el pensamiento europeísta de los Madariaga –gran abanderado de la Europa cultural-, Ortega –germanófilo por formación-, D´Ors –no sólo francófilo sino también afrancesado-[2], Marañón, Pérez de Ayala y tantos otros que toman asiento en el moderno sofá de los tiempos en cuyo salón se sirve, junto al chocolate espeso, el té de las cinco, el café a la crème y el whisky escocés. España aquí ya no puede concebirse como gran estrella que ilumine otros mundos en unidad de destino en lo universal sino como modesto planeta que gira en torno del más brillante sol de la galaxia Europa.

Por eso Rubén Darío ahora le dirá al abuelo español: “Abuelo, preciso es confesároslo, mi esposa es de mi tierra, mi amante de París”. ¿De París? Avanzando el siglo ahora le diremos al abuelo que la esposa es española y la amante de New York.

CENTAURISMO Y SEMITISMO

Fenómeno interesantísimo y polémico es el creado por Américo Castro en su concepción de España. Sus tesis pueden incluirse, desde el punto de vista de la historiografía más ortodoxa, en el modo más absoluto de lo que nosotros filosofamos como inyección, es decir, recepción / introducción de sustancia ajena. Para Castro el ser español es una “urdimbre”, una “vividura”, una “morada vital” hecha de la convivencia medieval de cristianos, moros y judíos. Ese espíritu de mixtura se simboliza en la imagen del centauro –de ahí “centaurismo”- mitad hombre, mitad caballo, o sea, mitad semítico, mitad cristiano. La Reconquista es un desastre moral que supone la escisión de las tres castas religiosas que juntas habían integrado exitosamente la España medieval.

DONJULIANISMO

La filosofía de la historia de España que anuncia Castro, enormemente valiosa y sugerente en cuanto construcción intelectual, es totalmente sacada del quicio de la puerta del sentido común patriótico en tipos como Juan Goytisolo, un español renegado converso al Magreb que vive actualmente en Marruecos, o Antonio Gala, nostálgico galán del jardín omeya cordobés de los eunucos (entre paréntesis y entre nosotros, Gala y Goytisolo en la acera de enfrente de toda tradición o las tesis de Castro hechas carne por vía de inyección intramuscular).

Hay toda una zambra –nunca mejor dicho-[3] alrededor de este tema, como Juan Luis Cebrián y su retorcida frase “la insidiosa Reconquista” o las mociones suicidas del Parlamento andaluz de indemnizar a los descendientes de los moriscos. A estas actitudes –cuya razón de ser otro día explicaré- conviene el nombre de “donjulianismo”, en recuerdo lamentable de aquel conde traidor visigodo don Julián que en 711 abre el estrecho y el campo de Gibraltar la invasión musulmana.

La filosofía de la historia de España es un tema siempre abierto sobre el cual quien esto escribe ha meditado algo. Terminemos, desgraciadamente, en la más viva actualidad recordando que la llamada “Alianza de las Civilizaciones”, por lo que respecta a España, es el donjulianismo de la hora presente, delito de lesa patria que en el tribunal de nuestros corazones nosotros castigamos con la pena capital.

[1] “No vayas fuera, la verdad habita en el hombre interior” 
[2] La cuestión de los afrancesados merecería, a estos propósitos, gran atención. Es el mejor ejemplo de “inyección”.
[3] Zambra: fiesta morisca con bulla y baile

lunes, 16 de abril de 2012

La farsa de SOS Racismo

Omar Djellil denuncia la farsa de SOS Racismo

Me he decidido a reproducir íntegramente un artículo aparecido en Alerta Digital por su indiscutible interés. Si usted no lo ha leído aún le recomiendo su lectura.

Omar Djellil, exmiembro de SOS Racismo, destapa la farsa fraudulenta de la ONG: “Si la víctima era blanca, nos decían que ocultáramos el caso”

Omar Djellil, antiguo colaborador en Francia de SOS Racisme, denuncia en un video (pinchar aquí para ver) las contradicciones y los objetivos perversos de esta supuesta ONG creada por el socialista François Mitterand en 1984 y que, en su opinión, sólo busca la división de “la comunidad nacional” francesa. Djellil señala que el supuesto “antirracismo es lo que genera el peor racismo” y denuncia la influencia que ejercen islamistas y judíos en SOS Racisme.

Apunta en este sentido que la ONG estaría en manos del Consejo Representativo de los Israelitas de Francia (CRIF), el Consejo Francés del Culto Musulmán (CFCM) y del Consejo Representatiovo de las Comunidades Negras (CRCN), además de por el propio Partido Socialista Francés.

Estos son los principales extractos del testimonio de Omar Djellil y que están contenidos en el video que reproducimos para los lectores:

“Por aquel entonces, yo era ingenuo y no era consciente de ciertas cosas, pero ahora con la experiencia, ya veo las cosas de otra manera. Se nos instrumentalizó sin que nos diésemos cuenta. Digamos que mi primer contacto con SOS Racisme fue con Harlem en los 90 (Harlem Desir, entonces presidente de SOS Racisme).

Voy a contarte algunas anécdotas que me perturbaron. Digamos que nosotros teníamos un proceder que a veces nos dejaba confundidos. Si un negro o un moro había sido víctima de un insulto racial, de una agresión… e incluso de insultos u otros ataques pero sin que hubiera un componente racista, recibíamos entonces de la directiva nacional la orden de tratar el caso y de explicarlo siempre como un asunto racista. Pero déjame contarte dos casos muy elocuentes:

El chico se llamaba Juean Pierre. Se encontraba paseando por la calle con su mujer -ambos franceses autóctonos- y una banda de gamberros del barrio les agredió y se dirigieron a nosotros. Yo militaba en la asociación cuando esta pareja vino a nosotros y nos contaron lo que les hicieron sufrir: ‘¡sucios franceses!’, ‘¡asquerosos racistas!’, ‘¡os vamos a destripar’! Y mientras a él le molían a palos, insultaban a la mujer: ‘¡sucia blanca!’, ‘¡que os jodan a todos los de vuestra maldita raza…’! Indudablemente esto es racismo. Así que se dirigieron a nosotros. Y tan pronto como la directiva nacional fue informada, ésta emitió una directiva diciéndonos: ‘Eh gente, eso es para el Derecho Común, es delincuencia en la vía pública, es sólo una agresión. Olvídense del tema’.

Esto nos chocó. Hasta ese momento no sabíamos que el racismo podía ser jerarquizado, sino que creíamos que toda persona que fuese víctima de una intolerancia podría dirigirse directamente a SOS Racisme.

En cuanto al segundo caso, un francés, también de pura cepa, salía de la discoteca. En ese momento empezaron a proferirle toda clase de insultos. Pero lo peor de este caso es que, además, le propinaron una cuchillada en la cara. La víctima se dirigió a SOS Racisme. Y ahí igual. Tan pronto lo supo la oficina nacional, nos dijeron: ‘Por favor, no habléis de este caso’.

Ante esto uno empieza a hacerse preguntas. ‘Vale que hay un sistema racial, que Francia reconoce las razas en la Constitución y que el Derecho Internacional habla de incitación al odio racial; por lo tanto, sabemos que hay razas. Lo que ocurre es que, al parecer, para SOS Racisme está la raza asiática, la africana, la eurasiana… pero no figura la raza blanca. ¿Qué pasa aquí?

Otro caso que he podido ver con el tiempo es que se trata de una agencia de reclutamiento porque, a partir de ahí, uno luego se colocaba, o bien en la UNEF-IP (sindicato estudiantil) o bien al MSJ (Movimiento de los Jóvenes Socialistas).

Y todos los responsables de SOS Racisme eran del Partido Socialista. Y, necesariamente, cuando uno evoluciona en SOS Racisme, acaba bien metido en el MSJ, como me pasó a mí en aquellos tres años, que luego permanecería diez años en la federación del Partido Socialista en Gironda.

Y alo que tiene guasa es que desde el exterior, SOS Racisme parece una asociación comprometida y que actúa bien en la lucha contra el racismo y tal… pero en realidad es un pitorreo.

Lo que sí hemos visto son muchos lugares de trabajo ficticios. A la larga, SOS Racisme se ha convertido en una especie de centro desde el cual se ofrece un empleo en esa misma asociación a las personas que no han logrado colocar en el Partido Socialista o en una lista electoral.

SOS Racisme se ha ido burocratizando cada vez más. Y se ha convertido en un lugar en que si ves a alguien que está un poco perdido, vas y lo metes. Entonces, la administración de todo ello se complica porque, a la hora de la verdad, la gente viene por el curro y no por la causa.

En SOS hay dos racismos que no puedes condenar: Cuando un judío insulta a otra raza, nunca habrá un proceso. Y otro es el racismo antiblanco, donde ocurre lo mismo.

Para SOS Racisme, si tú eres negro, asiático, moro… o si eres una mujer magrebí, o negra, y eres víctima de una discriminación, entonces vale, esto nos inteeesa. Ahora, si eres francés, abolengo, y eres víctima de un patrón judío, o de una pandilla de gamberros, -y yo he visto escenas así en directo-, que te insultan diciendo: ‘¡Francés, lárgate’!, ‘¡vosotros durante 130 años nos habéis colonizado, por fin estamos aquí para haceros la vida imposible!’, ‘¡sucio blanco!’… entonces ¿ves? Esa gente ha venido para… Yo nunca olvidaré a ese hombre, Jean Pierre (…).

(…) Por consiguiente, hay un racismo que es tenido en cuenta y otro que es ignorado. Hay un racismo mediático que hay que destacar y otro que hay que ocultar. Además, el Tribunal de Cuentas les ha pescado varias veces. Y, francamente, espero que un día esta asociación sea objeto de una importante auditoría.

SOS Racisme es en realidad una caja de resonancia del Partido Socialista. Y como todo el mundo sabe, fue Mitterand quien creó la asociación en 1984 (…). Con este tipo de prácticas han matado a Francia y hoy el antirracismo es lo que genera el peor racismo.

Este ha sido mi balance en cuanto a mi experiencia. Esto explica que muchísima gente de izquierda se haya sentido sacudido y se haya pasado a la derecha nacional”.


A continuación les dejo un vídeo que ilustra a la perfección cómo el antiracismo puede ser, y de hecho es, utilizado para intentar destruirnos. El comienzo del vídeo es un poco lento hasta, pero a partir del minuto 3:30 no tiene desperdicio. Créanme, merece la pena verlo.

miércoles, 28 de marzo de 2012

La mayoría eres tú

Fue imagen destacada en este blog hasta abril de 2012. ¿Reconoce usted a alguien?

domingo, 11 de marzo de 2012

El tonto más grande


"Greater fool theory" o “teoría del tonto más grande“ es una teoría que intenta explicar cómo funciona una burbuja económica. Básicamente viene a decir que no hay problema en pagar un precio desproporcionado por algo que no lo merece, siempre y cuando se encuentre a alguien aún más tonto dispuesto a pagar más por él.

Según esta teoría la burbuja estalla el día en que el último comprador intenta vender un producto por el que ha pagado un precio exorbitado y ya no es capaz de encontrar a alguien que le dé un precio mayor, ni tan siquiera que iguale el precio que pago por él. Es entonces cuando cunde el pánico, los precios se desmoronan y el último comprador toma conciencia de haber sido el último tonto, o dicho de otra forma, es galardonado con el título del "tonto mayor".

El primer ejemplo que se conoce de esto es verdaderamente curioso, permítanme que se lo cuente. Se trata de la burbuja del tulipán, sí, han leído bien, de los tulipanes, y es que a principios del siglo XVII en los Países Bajos los bulbos de tulipán se convirtieron en piezas de coleccionista. En la década de 1630 el panorama podríamos decir que enloqueció. Los precios ascendían sin parar alcanzando cifras desorbitadas; en 1635 se llegaron a pagar 100.000 florines por 40 bulbos, y por un bulbo de la preciada especie Semper Augustus se podían pedir 5.500 florines. En esta situación, generalizada en todo el país, se generó la ilusión de que siempre se ganaba en el mercado del tulipán. Independientemente de a qué precio se comprara, alguien siempre estaría dispuesto a pagar más. Gentes de todas las clases se lanzaron a comprar bulbos de tulipán, deshaciéndose de sus bienes más básicos, con la esperanza de revenderlos obteniendo un beneficio. Un marinero desconocedor de los tulipanes fue encarcelado tras comerse por error un bulbo, tal era la locura.

En este entorno se llegó a incluso a crear un ¡mercado de futuros de bulbos! en el cual se vendían tulipanes que se acababan de plantar, y en algunos caso ni siquiera eso. La tulipomanía llegó a su cumbre durante el invierno del 1636 al 1637 cuando algunos bulbos eran vendidos hasta diez veces en el mismo día. Los beneficios llegaban al 500%.; uno de los precios récord en una subasta lo alcanzó un extraño Violetten Admirael van Enkhuizen que estaba a punto de partirse en dos, por el cual se llegaron a pagar 5.200 florines, una persona normal tenía unos ingresos medios anuales de unos 150 florines. Hay registros de otras ventas en las cuales un bulbo de tulipán fue vendido por el precio equivalente de 24 toneladas de trigo o intercambiado por una gran casa...



Pero poco después el mercado se hundió definitivamente, la burbuja explotó. Todo comenzó en Haarlem, el primer martes de Febrero de 1637, en una subasta rutinaria de bulbos cuando, por primera vez no apareció nadie dispuesto a pagar la cifra pedida. En pocos días el pánico se extendió por el país. Y pese al esfuerzo de los vendedores la demanda se evaporó. Las flores que se habrían vendido sin problemas por 5.000 florines unas semanas antes ahora sólo lo hacían por una centésima parte de esa cantidad.

Se habían comprometido enormes deudas para comprar flores que ahora no valían nada y las bancarrotas se sucedieron y golpearon a todas las clases sociales. La falta de garantías de ese curioso mercado financiero, la imposibilidad de hacer frente a los contratos y el pánico llevaron a la economía holandesa a la quiebra. Vencieron aquellos que se salieron justo antes de la explosión, acumulando grandes beneficios. Perdieron quienes habían liquidado su patrimonio para especular con bulbos y al final se quedaron con tulipanes y sin casa. Y perdió el país, que durante años se vio sumido en una importante depresión económica. Los que habían vendido a tiempo, por el contrario, se hicieron con grandes fortunas.

Algo similar ocurrió con La Compañía de los Mares del Sur en Inglaterra. El precio de la acción fue inflado por los rumores propagados por la propia empresa sobre lo fabulosas que eran sus expediciones comerciales. El precio de sus acciones pasó de 128 libras en enero de 1720 a 550 en mayo del mismo año. En Agosto alcanzó el pico, unas 1.000 libras por acción, suficiente como para Aquellos que habían invertido y supieron salir a tiempo hicieron una gran fortuna. Está claro cual era el denominador común de las burbujas, un incremento extremadamente rápido de los precios y una creencia irracional en que seguirían subiendo para siempre.

Entendiendo la teoría del tonto más grande o del último tonto nos damos cuenta de que realmente todas las burbujas económicas tienen mucho que ver con las estafas piramidales. Una estafa piramidal es aquella en la que no existe una actividad o inversión real que la sustente, sino que los “beneficios” de los “inversores” se pagan directamente con el dinero que “invierten” otros “inversores”. Es decir, con el dinero de los últimos que entran en el sistema pagan a los primeros que entraron en dicho sistema. Inicialmente el sistema funciona porque al principio entra poca gente y eso hace que haya más “inversores” nuevos que antiguos, lo que permite que con el dinero de muchos (los nuevos) puedan pagar a unos pocos (los antiguos) el dinero que pusieron más los “beneficios” prometidos. Pero a medida que va creciendo el sistema se acerca su final, ya que llega un momento en el que ya les resulta muy difícil engañar a gente nueva y eso hace que los nuevos no sean “muchos” sino “pocos” en comparación con la gente que tiene que empezar a cobrar en el futuro cercano. Llegado ese momento crítico las personas que montaron el sistema desaparecen para siempre con todo el dinero que esté en esos momentos en su poder y ya nadie más cobra lo prometido.

* (Si en el párrafo anterior que define la estafa piramidal el lector sustituye el término "sistema" por "burbuja" podrá comprobar que se está hablando de lo mismo).

Estos sistemas no se deterioran poco a poco ni dan tiempo de salir mostrando señales de que algo empieza a ir mal. En el momento en el que algún integrante de la burbuja deja de recibir el primer pago (el último tonto) los creadores del sistema ya han desaparecido y nadie más volverá a cobrar ninguna cantidad. El sistema ha estallado y ya no hay ninguna posibilidad de recuperar el dinero.

Pero hay algo que caracteriza las estafas piramidales que denominamos burbujas y es algo en lo que me gustaría incidir, cuando estallan no sólo miles de particulares pierden gran cantidad de dinero, no sólo el país o países que las sufren queda durante años sumidos en una profunda depresión económica, y es que lo que en demasiadas ocasiones se pasa por alto es que durante las burbujas se hacen grandes fortunas.

Por otro lado la teoría del tonto más grande tiene una nomenclatura engañosa, pues nos hace pensar que este último tonto es un único personaje, pero realmente se trata de todo un estrato de la pirámide, de hecho es el que formaría la base de la pirámide, es decir que lejos de ser un único engañado se trata de del grupo más numeroso, son los últimos en haber entrado en la burbuja, son los que han comprado a un mayor precio y por supuesto son los que no conseguirán encontrar a nadie dispuesto a pagar para que puedan recuperar el grueso de su inversión, pero eso sí al entrar enriquecieron y mucho a alguien.

Parece que periódicamente los grandes poderes económicos (los únicos que tienen capacidad para dar comienzo estas alocadas carreras de precios) se deciden a crear una burbujas ya sea con los tulipanes, la vivienda, el arte contemporáneo o algún tipo de acciones como las tecnológicas, siempre ocurre igual cuando las clases medias ven los increíbles tratos a los que los más poderosos están llegando, intentan dominados por la codicia entrar a toda costa en la burbuja, no importa si para lograrlo tienen que pagar precios descabellados ni si para poder hacer frente a dichos precios tienen que empeñar hasta la camisa, pues creen que encontraran a un tonto más grande, actúan bajo la creencia irracional en que seguirían subiendo para siempre, pero cuando estas burbujas llegan al hombre de la calle aquellos que las comenzaron ya han salido y sus fortunas debidamente incrementadas están a buen recaudo, las clases medias siempre hacen el deplorable papel de llevarse el título del "tonto mayor".

Burbuja tras burbuja Occidente recorre su camino hacia la tercermundialización, un camino doloroso en el que cada vez más ciudadanos abandonan la clase media despojados de sus bienes y engrosan los índices de pobreza. La última burbuja inmobiliaria ha dejado al 21,8% de los hogares españoles por debajo del umbral de riesgo de pobreza, pero eso sí,: las grandes fortunas baten récords de riqueza y poder como recordaba recientemente el economista.es: "El ‘horrible’ 2011 no ha sido tal para algunos pocos españoles escogidos como, por ejemplo, los más ricos del país, que vieron engordar sus cuentas pese a la crisis que ahoga al país".

¿Cuánto tardaran los occidentales en darse cuenta de que el neoliberalismo extremo y el comunismo son muy próximos? En ambos el ciudadano termina despojado de sus bienes y sumergido en una economía personal de mera supervivencia ¿Qué importa si la propiedad se acumula en manos del Estado o de cuatro grandes corporaciones? El resultado es el mismo, una masa de desheredados a merced de unos pocos privilegiados, en fin, una nueva Edad Media económica hacia la que, burbuja tras burbuja, nos dirigimos los habitantes de unos países en vías de tercermundializacion.


Les dejo una cita de Angel Gurría secretario general de la OCDE.

"El contrato social está empezando a desmoronarse en muchos países. Este estudio echa por tierra la hipótesis de que los beneficios del crecimiento económico repercute automáticamente sobre los más desfavorecidos. Sin una estrategia integral para el crecimiento, la desigualdad seguirá aumentando".

viernes, 17 de febrero de 2012

La huída blanca


“White Flight” es una expresión inglesa que podríamos traducir como la huída de los blancos, y hace referencia a un interesante fenómeno social que comenzó en la década de los cincuenta, continuó en los sesenta y setenta, y a día de hoy está lejos de haber terminado. Se trata de la huída masiva de la población euro descendiente de determinadas zonas urbanas, en dirección a zonas racialmente más homogéneas.

Bien, ya hemos visto qué es el White Flight. Pero ¿cómo se produce?

Uno de los modelos más conocidos para explicar este fenómeno es el de “segregación” de Thomas Schelling, Premio Nobel en 2005, en el que demostró a través de un "modelo de tablero de ajedrez" que una preferencia moderada por tener vecinos de la misma etnia puede dar lugar a la casi completa segregación de los barrios, debido a la acumulación de decisiones individuales.

En su "modelo de inflexión", Schelling demostró que las personas tienen diferentes niveles de percepción en cuanto a lo que consideran porcentajes aceptables de convivencia con otros grupos étnicos en su entorno.

El modelo muestra que los miembros de un grupo étnico no se mudan de un barrio, siempre y cuando la proporción de otros grupos étnicos sea relativamente baja, pero si se excede un nivel crítico los residentes originales pueden tomar decisiones rápidas y marcharse. Esto ocurre debido a un efecto dominó. Cuando las primeras personas, aquellas con un menor nivel de tolerancia, dejan el barrio provocan que el nivel aceptable del siguiente grupo se vea superado, lo que a su vez provoca que se vayan hasta que, finalmente, se produce una completa segregación.

Este fenómeno no es una mera anécdota local a pequeña escala, sino algo que se ha producido a gran escala y sin duda ha cambiado profundamente el mapa demográfico de Estados Unidos, donde algunas ciudades han sido literalmente abandonadas por los descendientes de europeos, con resultados catastróficos.

Quizá lo mejor sea empezar viendo un ejemplo concreto de este fenómeno del White Flight. Permítanme que les muestre el pasado y el presente de la ciudad de Gary, Indiana, cuna de la familia de cantantes Jackson.

La ciudad fue creada en 1906 por la United States Steel Corporation, a orillas del lago Michigan, ladrillo a ladrillo para satisfacer las necesidades de la industria siderúrgica que, por aquel entonces, estaba en plena expansión. La ciudad llegó a tener 200.000 habitantes. En los años sesenta la ciudad de Gray era una prospera ciudad y la mayoría de sus habitantes eran euro descendientes. Un lugar que parecía idóneo para labrarse un futuro y criar a sus hijos.



Poco a poco sucesivas oleadas migratorias fueron aumentando el porcentaje de población afroamericana. En los años setenta comienza tímidamente a detectarse la huida de los primeros blancos, pero son los años ochenta los que marcaron el fin de la época dorada. En esa época se produjo la huida de los blancos, y el paro, la inseguridad y la delincuencia ocuparon su lugar. En el año 2007 la ciudad de Gary fue catalogada como la ciudad más peligrosa de los Estados Unidos.

La ciudad se fue vaciando poco a poco; en 1980 ya había perdido un 17,4% de sus habitantes, en 1990 había perdido un 19,5%, en el 2000 perdió un 11,9% más y en 2010 su población descendió otro 21,9%. Actualmente la ciudad de Gray sólo conserva 80.294 de los casi 200.000 habitantes que llegó a tener.

La distribución por razas de la ciudad a día de hoy, tras la huida de los euro descendientes, es la siguiente: 84,03% afroamericanos, 0,21% americanos nativos, 0,14% asiáticos , 0,02% isleños pacíficos , 1,97% de otras razas, 1,71% mestizos de dos o más razas y un 4,93% hispanos o latinos de cualquier raza.

Sólo queda un 11.92% de euro descendientes en la ciudad de Gary, una ciudad en la que un día fueron mayoría y de la que han huido. Gary se está convirtiendo en una ciudad fantasma, por todas partes se observan multitud de edificios en estado ruinoso, iglesias, hospitales, estaciones, teatros, comisarias...



Como empecé diciendo, la ciudad de Gary es sólo un ejemplo. Otras muchas ciudades presentan un panorama idéntico, como Detroit que ya es una ciudad con el 82,7% de su población afroamericana, y que también ha perdido buena parte de su población en los últimos años, y en la que la huída de los euro descendientes ha dado lugar a uno de los niveles de crimen más altos de Estados Unidos (incluyendo una tasa de homicidios, de 43 por cada 100.000 habitantes, que es ocho veces mayor que la media urbana en EEUU), y una tasa de desempleo que sólo es superada por Nueva Orleans.

Otro ejemplo seria Miami. En 1980 el denominado éxodo del Mariel trajo 150.000 cubanos a Miami, Florida, en lo que fue uno de los más grandes movimientos de migración en un corto plazo en la historia de los EE.UU. Miami se había convertido en un centro de refugiados cubanos exiliados desde el ascenso de Fidel Castro al mismo tiempo se produjo un aumento de la población inmigrante procedente de Haití. Después de esto, muchos de los blancos no hispanos de clase media salieron de la ciudad. En 1960, los blancos no hispanos representaban alrededor del 90% de la población de Miami, en 1990 los blancos no hispanos representaban sólo alrededor del 10% de los residentes de la ciudad. Además de contar con numerosos residentes de origen cubano, la ciudad ha atraído a muchos nuevos inmigrantes de América Central y del Sur.

La huída de los blancos es algo que se ve en pueblos, barrios y ciudades de todo Estados Unidos. El jueves 24 de marzo de 2011 podíamos leer el siguiente titular en News Telegram en referencia a Massachusetts: "Los blancos, especialmente aquellos con niños, están huyendo de las ciudades en masa".

¿Puede afectar este fenómeno a un área superior a una ciudad? Sí, sin duda. No sólo puede llegar a ocurrir sino que está ocurriendo. Mientras usted lee este articulo los blancos están huyendo del estado de California. Los blancos suponían más del 80% de la población de California en 1960; en 2010 los blancos eran solo el 40,1%. Curiosamente, al igual que había ocurrido en las ciudades que hemos visto como ejemplo, la economía de California, una de las 10 potencias económicas más importantes del mundo, empieza a tambalearse con la huida de la población euro descendiente.

Pero este fenómeno no es exclusivo de Estados Unidos. En Londres el “White Flight” se está acelerando, posiblemente a eso se refería John Cleese cuando declaró recientemente "Londres ya no es una ciudad inglesa".





Porcentajes de población blanca en la ciudad de Londres

Sin duda será interesante comprobar cómo evolucionan ciudades como París y ¿por qué no? comprobar cuál es el primer país europeo en el que se produce este fenómeno a escala nacional. En España podemos observarlo ya en algunos barrios de grandes ciudades. En cuanto a poblaciones enteras seguramente el municipio de Salt sea el que más posibilidades tenga de protagonizar el primer episodio de White Flight en España.

Después de estar unos días recopilando información para escribir esta entrada me ha surgido una pregunta que me gustaría dejar en el aire. ¿Qué harán los blancos el día no muy lejano en el que ya no les queden sitios a donde huir? ¿Se sentarán a gimotear lamentándose por sus territorios históricos perdidos? ¿Llorarán amargamente porque las ciudades levantadas con el esfuerzo de sus antepasados están en manos extrañas?